Es
Es el reloj el que acompaña mi mano,
Quien sujeta por mi muñeca las vestiduras,
Quien hace tambalearse a los matojos, es el
Viento
Es la sonrisa lo que me entristece,
Porque sé que no es, y sigue siendo,
Porque palpita con un bramido
Sordo
Es lo que siempre me aturde y ahora me pesa,
La sobriedad de lo débil,
El desaliento que nos acucia cuando no vemos
Nada.
Quien sujeta por mi muñeca las vestiduras,
Quien hace tambalearse a los matojos, es el
Viento
Es la sonrisa lo que me entristece,
Porque sé que no es, y sigue siendo,
Porque palpita con un bramido
Sordo
Es lo que siempre me aturde y ahora me pesa,
La sobriedad de lo débil,
El desaliento que nos acucia cuando no vemos
Nada.


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